En Silicon Valley “también existe un festival de cine que se preocupa por los cineastas africanos”

“Y el Premio a la Mejor Película del octavo Festival de Cine Africano de Silicon Valley es para…”. Más adelante desvelaremos el nombre de este y otros premios, pero para empezar vamos a abordar una primera curiosidad.

En efecto, es correcto. Existe un festival de cine africano en Silicon Valley, esa región al sur de la ciudad de San Francisco (California), famosa por ser el epicentro mundial de la innovación tecnológica (aquí están, por ejemplo, las sedes de grandes empresas como Google, Facebook, Apple, Intel, AirBnB o Uber). Mientras que para la gran mayoría Silicon Valley es sólo sinónimo de nuevas tecnologías, proyectos de ingeniería informática revolucionarios o aplicaciones “disruptivas” (por usar los anglicismos que “triunfan” por estas latitudes), para los amantes del cine resulta curioso descubrir que este lugar es sede también del único festival de cine africano de toda California (y que representa el evento especializado más importante para descubrir los cines de África en toda la costa Oeste de Estados Unidos).

 

Fundado y dirigido por el actor y dramaturgo nigeriano Chike Nwoffiah, entre los pasados días 29 de septiembre y 1 de octubre el Silicon Valley African Film Festival (SVAFF o Festival de Cine Africano de Silicon Valley) celebró su octava edición en el Teatro Histórico Hoover de San José (ciudad que se encuentra en el extremo sur de la Bahía de San Francisco y que, simbólicamente, conforma la puerta de acceso a este famoso “Valle de Silicio”). Con más de noventa películas programadas, entre cortometrajes, documentales, largometrajes de ficción y animación, el SVAFF destaca en la oferta cultural de esta región por “promover la comprensión y la apreciación de África y los africanos a través de la imagen en movimiento”. Según afirma su director, el SVAFF no sólo pretende constituir “una muestra cinematográfica especializada y una plataforma para el intercambio entre creadores, innovadores y audiencias”, sino incluso convertirse en un espacio en el que honrar anualmente a personalidades que “han sido clave en dar a conocer y elevar la imagen de África a través de lo creativo”.

Así, además de la treintena de cineastas africanos invitados a presentar sus producciones más recientes, durante la ceremonia de apertura se anunciaron y entregaron los últimos African Cultural Icon Awards (Premios a los Iconos Culturales Africanos), reconocimientos otorgados por el SVAFF en nombre del Estado de California.
En esta última edición los premios fueron para la periodista sudanesa-americana Hana Baba, el compositor y docente ghanés-americano CK Ladzekpo, la directora y educadora americana Naomi Gedo Diouf, el investigador y profesor estadounidense Dr. Zakariya Diouf, y el periodista y maestro marfileño Emmanuel Nado.

En cuanto a lo cinematográfico, la programación del SVAFF 2017 ofreció contenidos provenientes de treinta países africanos distintos, además de EE.UU. como país destacado en la sección dedicada a la producción de la diáspora africana de esta edición. Con una selección variada y ecléctica, tanto en géneros como estilos y grados de producción, el SVAFF defiende, como muchos otros festivales de cine africano internacionales, el reconocimiento de una cinematografía continental que pueda representar una puerta de “acceso sin filtros a la riqueza, diversidad y vitalidad de las expresiones africanas”. Más allá de visiones reduccionistas que suelen asociar principalmente lo africano con la cultura negra (concepto éste muy arraigado en ciertos ámbitos de la vida estadounidense, donde lo “African” suele asociarse aún a una visión básicamente racial de la diversidad), el SVAFF ofrece cada año un espacio de celebración en el que el público puede romper estereotipos y aprender sobre África en su variedad “desde las miradas de los propios africanos”.
La comedia ghanesa Potato Potahto (Shirley Frimpong-Manso, 2017) fue la elegida para inaugurar el certamen, junto con los cortometrajes experimentales de producción estadounidense Proclamation Punctuation (Sewra G. Kidane, 2017) y el trabajo musical interpretando y realizado por la cantante británico-ganesa Sutra, Waves, The Water (2017). Desde películas de entretenimiento y consumo comercial hasta filmes independientes realizados por jóvenes cineastas noveles que difícilmente tendrían visibilidad en espacios de distribución convencionales, en sólo tres días el SVAFF presentó un amplio abanico de historias que, de otro modo, sería muy difícil de descubrir por estas tierras californianas dominadas por los smartphones, las apps de moda y las startups de turno.

 

Lista de los premiados oficiales del VIII Silicon Valley African Film Festival:

  • Premio al mejor realizador/a emergente:

NADA IBRAHIM (por FINDING ME), Egipto

  • Premios a la mejor película de ficción:

SHIRLEY FRIMPONG – MANSO (por POTATO POTAHTO), Ghana

GIRUM ERMYAS GEBERESELASSIE (GOD’S BRIDGE), Etiopía

  • Premio al mejor cortometraje de ficción:

KENI OGUNLOLA (por LODGERS), Nigeria

  • Premio al mejor largometraje documental:

SONIA TERRAB (por SHAKEAPEARE IN CASABLANCA), Marruecos

  • Premio al mejor cortometraje documental:

OBIANUJUAKU AKUKWE (por AFIA ATTACK), Nigeria

  • Premio a la mejor película de animación:

STEPHEN SHIMA LOSUN (por CRUSH), Nigeria

  • Premios al mejor cortometraje de narración en la diáspora:

SEWRA G. KIDANE (por PROCLAMATION PUNCTUATION), Reino Unido

XAVIER BURGIN (por ON TIME), Estados Unidos

  • Premio al mejor cortometraje documental en la diáspora:

ELI JACOBS-FANTAUZZI (por DANCE WITH YOUR HEART), Estados Unidos

 

El festival también otorgó los siguientes reconocimientos especiales:

  • Reconocimientos al logro cinematográfico entre los largometrajes de ficción:

ARIAM WELDEAB (por FORGIVENESS FOR WHOM?), Eritrea

SHEMU JOYAH (por THE ROAD TO SUNSHINE), Malawi

ARNOLD AGANZE (por N.G.O. NOTHING GOING ON), Uganda

  • Reconocimientos al logro fílmico entre los cortometrajes de ficción:

LUNGELO KUZWAYO (por SAWUBONA), Sudáfrica

CONT DE MONK (por ZAWAJA GALI), Sudán del Sur

SUTRA AND EDEM DOTSE (por WAVES/THE WATER), Ghana

  • Reconocimiento al logro fílmico entre las películas de animación:

GATUMIA GATUMIA (por KURA), Kenia

  • Reconocimientos al logro fílmico entre los cortometrajes documentales:

MAY YAM (por HEALING HANDS) Namibia/EE.UU.

OLUWASUEN BABALOLA (por REPRESENT; SOJU) Nigeria/EE.UU.

Acompañado de todos los premiados en el escenario del Teatro Hoover de San José, Chike Nwoffiah clausuró el festival anunciando la próxima cita para el año que viene: entre los días 6 al 8 de octubre de 2018 el SVAFF celebrará su novena edición. A pesar de que, desde el norte de California, África parece estar más lejos que nunca, la interconexión que las nuevas tecnologías han generado desde Silicon Valley se hace visible también a través de los cines de África. Como recordó el director del evento, “en la capital tecnológica del mundo también existe un festival de cine que se preocupa por los cineastas africanos”.

Para más información sobre esta última edición del SVAFF, aquí encontrarás la revista oficial del festival (en inglés).

AUTOR: Federico Olivieri

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