Conversando con Mickaël Damperon, productor del corto Yvette

[Entrevista realizada por Basem Al Bacha, Marion Berger y Clara Sanz]

Dentro del marco de la novena edición del FCAT en octubre de 2012, Mickaël Damperon, productor del cortometraje documental Yvette respondió a nuestras preguntas acerca de esta película singular, realizada por no profesionales, una pareja de campesinos de Burkina Faso que nunca habían tocado una cámara.

Mickaël Damperon en el 9ºFCAT
Mickaël Damperon en el 9ºFCAT

FCAT: Mickaël, ¿podrías presentarnos brevemente el corto?

M.D. Yvette es una película que habla sobre la condición de la mujer en un pueblo de hoy en día en Burkina Faso. Es una película que a través de la cotidianidad de Yvette, y no solo de ella, nos muestra en que consiste la vida de una mujer en Burkina Faso. Al igual que en otros países del África occidental, las mujeres deben de soportar la carga del trabajo como muestra esta película.

FCAT: La película ha sido realizada por gente, que no tenía, y que a priori tampoco tendría relación alguna con el cine. ¿Nos podrías explicar un poco como nació el proyecto?

M.D. La génesis de esta película es un aspecto muy importante en nuestro caso, porque aunque yo estoy aquí no soy el director de la película, sino que he formado parte de la realización del proyecto.

Esta película nace en un taller, existen muchas películas de diferentes talleres, en concreto este taller se podría considerar como un taller de educación popular. Es decir, hemos trabajado con dos estructuras de Burkina Faso, una situada en Ouagadougou  y otra mas repartida por el país. Por un lado, ILA (Imagen del otro) y  por el otro, El Movimiento Burkinés por los derechos de los hombres y los pueblos. Este último es una ONG que a través de acciones como pueden ser la difusión de películas, organización de seminarios, debates y encuentros, han concienciado a la ciudadanía de sus derechos. En definitiva se trata de un trabajo de educación ciudadana, y su idea fue poner en marcha un taller que estaría dirigido hacia personas que están alejadas de los medios de expresión, dándoles a través del cine la posibilidad de “contarse”, es decir de mostrar aquello que ellos quieren decir. A partir de estas dos estructuras, y conociendo una de ellas a través de uno de sus responsables que vive en Francia, se ponen en contacto con nosotros, los directores de foto. En concreto, soy uno de los que filmaron la película de Yvette, y después está Yvan Flaubert, que filmó otra película que gira entorno a las luchas de los trabajadores de las minas que viven en el mismo pueblo que Yvette, en definitiva son dos películas en el mismo pueblo.

FCAT: ¿El objetivo del taller no era el de formar a nuevos cineastas?

M.D. Este taller no se conformaba solo con el objetivo de formar a la gente para que se convirtieran un día en directores, sino también permitirles la posibilidad de expresarse. En este proceso hay una fase que nos gusta mucho que es cuando ellos cogen la cámara para hablar sobre ellos mismos. Nosotros les hemos acompañado en este trabajo, es decir, y sin entrar en detalles, bueno en realidad como pasa en los talleres nos encontramos, discutimos, qué es hacer una película, que podemos contar a través de una película, planteamos una serie de ejercicios, vemos películas, analizamos como están hechas. Son cinco personas con las que comenzamos a trabajar, las habíamos localizado el año anterior, buscando personas interesadas en el proyecto. Estas cinco personas después de todos estos ejercicios nos propusieron cinco temas posibles; la condición de la mujer en el pueblo, los niños que trabajan en la mina de oro, el problema del alcohol, la película sobre las minas y un quinto tema que ahora mismo no recuerdo. Hicimos una votación entre los participantes e integrantes y salieron los dos temas anteriormente mencionados. Yo he trabajado con Marie y Ferdinand en la película Yvette, hay que recordar que esta película fue propuesta por la propia Marie que es la mujer de Ferdinand.

FCAT: ¿No ha sido complicado conseguir que una mujer, en este pueblo, sea la que dirija la película?

M.D. La verdad es que para tener a una mujer en este taller hubo que pelearse, fue una lucha hacer salir a una mujer del pueblo, de sus labores cotidianas, y que el marido acepte y pueda asistir al taller durante dos semanas es complicado. La ventaja que tuvimos es que su marido trabajaba también en el taller y es alguien de mentalidad mas abierta. Marie quería hacer una película sobre su propia condición, quería que la filmáramos a ella, pensaba que era importante y tenía razón, el problema es que no podía estar al mismo tiempo delante y detrás de la cámara porque eran dos grupos pequeños y solo estaba yo con ellos, entonces estuvimos pensando y Marie sugirió a Yvette, una vecina que es muy amiga de ella. Fue una buena oportunidad para nosotros por diferentes razones, porque ya se conocían, pues para hacer una película siempre hay un tiempo de acercamiento y en este caso ese trabajo ya estaba hecho, había una gran confianza entre ellas y era o el único elemento extraño que tenía que ser integrado. La otra razón es que Yvette representaba muy bien la condición de la mujer en el pueblo, es una persona muy paciente que nos dejó tomarnos el tiempo necesario y eso nos permitió pensar en lo que íbamos a hacer. Era un tema que permitía a la película alcanzar la calidad que se consigue hoy en día.

FCAT: ¿Cómo os habéis organizado entonces, siendo tú el único profesional? 

M.D. Hay que decir, y esto es realmente importante, que entre las cinco personas que trabajaron con nosotros hubo una revelación, como es común que ocurra. No todo el mundo está sensibilizado respecto a lo que íbamos a hacer, hay que recordar que son obreros, campesinos. Esta revelación fue Marie, que llegó como “caída del cielo”. Por una parte es una persona muy dotada para tener la cámara y por otro lado mostró un interés increíble por el cine. Trabajamos juntos sobre el terreno, ella filmaba, Ferdinand cogía la pértiga de sonido y yo los acompañaba, y con un pequeño monitor que teníamos podía controlar y avisarles si estaba desenfocado el plano o hacia sugerencias. También es verdad que después, cuando vemos la estructura de la película, por hablar sobre su calidad, vemos que es una estructura muy sencilla, es decir, esta compuesta de una entrevista a Yvette y de algunos momentos de la vida cotidiana de la propia Yvette. El montaje lo hice yo, se hizo en quince días, fue bastante rápido. Formar a la gente sobre el terreno en la filmación y en el montaje es complicado, porque el montaje es un mundo aparte. Es una parte técnica. Si veis la película descubriréis que el 90% de los planos están hechos con trípode, tampoco queríamos complicar las cosas pues trabajábamos con gente que realmente no sabía utilizar la cámara. Todo esto nos condujo a la película que conocéis, sabiendo también que yo formó parte de su realización. En algunos momentos fui yo el que filmé para sugerir o proponer como se podía trabajar. No se trataba de corregirlos con el objetivo de que se convirtiesen en realizadores, el objetivo era que estuviesen satisfechos de esta película, y que tuviera la suficiente calidad para que pudiera ser visto.

FCAT: ¿Cuánto tiempo duró el rodaje?

M.D. Fueron cinco días de rodaje. Íbamos al pueblo y después volvíamos a la ciudad para cargar las baterías. Nos hospedábamos en casa de Marie y Ferdinand durante el rodaje.

FCAT: Pero, ¿tuvo que ser difícil filmar en un pueblo sin electricidad?…

M.D. Hubo que organizarse, fuimos con muchas baterías. Nos organizábamos para irnos dos o tres días y luego volvíamos…

FCAT: Y en el taller, ¿mostrabais películas?

M.D. Si, documentales, solo mostrábamos documentales, como La puta fábrica hecha en un taller sobre una lucha obrera que hubo en Normandía. Y luego mostrábamos películas hechas por Périphéries Productions de Burdeos porque mi colega había trabajado con ellos. En realidad mostrábamos películas hechas por no profesionales para mostrarles, más o menos, que se podía hacer.

Un instante del filme Yvette
Un instante del filme Yvette

FCAT Pero, por ejemplo, les enseñabais algo de historia del cine…

 M.D. No, nos centramos en lo concreto. No dimos una lección de cine, por diferentes razones, muchos hablaban poco francés, y la comunicación no era “evidente”, no utilizábamos documentos escritos, solo la comunicación oral.

FCAT ¿Yvette se mostró en Burkina Faso?

M.D. La idea era que los realizadores no solo pudiesen hacer sus propias películas sino que pudieran hablar sobre lo que mostraba la película, y de su propia experiencia haciéndolas. Entonces fue organizada una gira de proyecciones en los pueblos de alrededor de esta zona. Además se proyectaron las películas en el Centro Cultural Francés de Bobo-Dioulasso y el de  Ouagadougou, y finalmente fueron proyectadas en el “Off” del Fespaco. Esto fue también muy emocionante, pues ellos no habían ido nunca al Fespaco. Esto les permitió mostrar su película, con los pocos medios que teníamos, habíamos organizado varias proyecciones en centros de prensa y en espacios dedicados a los sindicatos. Pero también les ofreció la oportunidad de ver otras películas con las que se enriquecían. En realidad, aparte de Marie, los otros lo que querían era volver al pueblo y no necesariamente hacer cola para ver las películas, mientras que Marie se estudiaba el catálogo para decidir que películas quería ver, incluso analizaba y juzgaba las películas diciendo “…esta película no esta bien hecha, la nuestra está mejor”.

FCAT: Esto significa que Marie está satisfecha con su trabajo. ¿Crees que hará más películas?

M.D. Hay muchos detalles que nos hacen estar contentos con el resultado del trabajo, visto los pocos medios de los que disponíamos. Entre las dos películas, los billetes de ida y vuelta, en fin, nosotros no teníamos dinero, y como tampoco somos muy hábiles a la hora de captar fondos, hicimos un llamamiento a los amigos. En nuestro circulo personal conseguimos recuperar antiguas cámaras y ordenadores, una de las dos cámaras, por ejemplo, había que golpearla para que funcionase bien, con pértigas improvisadas con palos de escoba, así hemos trabajado. Estamos muy orgullosos del resultado, es una película que está viva, que cuenta algo importante, la condición de la mujer rural de hoy en día y la manera en que fue hecha,. Siguiendo “el espíritu” de otros talleres que han sido organizados, como el caso de Chris Marker, o el grupo Medvedkin, que también habían trabajado con gente no-profesional en los años 60-70 en Francia, nos sentimos muy influenciados por este movimiento, y en el fondo nos demuestran que podemos hacer películas con pocos medios y con  mucha energía y que se puede  mostrar y debatir el resultado. La prueba de ello es que hoy estamos aquí, hablo en nombre del equipo, somos varios y es complicado hacerles venir a todos, además Marie y Ferdinand se fueron a trabajar a Costa de Marfil porque no había trabajo en su ciudad y desde entonces no tenemos muchas noticias. Estamos muy orgullosos y yo en particular estoy muy emocionado con la apertura en el Festival, porque sé lo que nos hemos jugado, el trabajo, en fin, estoy aquí pero me gustaría que estuvieran todos los que participaron en la película. Y a mí me gustaría mucho que Marie siga haciendo películas.

FCAT Nos has dicho que Yvette se mostró en Burkina Faso. ¿Ha sido mostrada en Europa?

M.D. Si, en realidad ha sido una sorpresa, está teniendo una vida en los festivales sorprendente, incluso ha tenido un premio en Montreal, es surrealista, nuestras cámaras tenían 15 años, el formato es de 4:3,…, si bueno, no os voy a volver a contar todo. En realidad estas películas se están moviendo bastante en Burkina a través de las dos asociaciones que nombré antes. También la están mostrando en la asociación de mujeres de Burkina. La otra película que habla sobre el trabajo de los sindicatos con los obreros, que de hecho os invito que veáis, tiene otro recorrido, a través del circuito sindicalista, y en Europa ha sido proyectado de forma regular desde hace año y medio por diversos festivales.

FCAT: Y a partir de ahora, ¿qué?

M.D. Nos gustaría volver a repetir la experiencia el año que viene, pero no tenemos dinero y buscar subvenciones o fondos requiere tiempo, nosotros tenemos nuestros trabajos y no podemos dedicarle este tiempo, pero en realidad es lo que querríamos hacer.

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