Conocemos a Licinio Azevedo, director de “Virgem Margarida”

Entrevista realizada por Basem Al Bacha, Marion Berger y Clara Sanz 

En el pasado mes de octubre de 2012, en plena celebración de la novena edición del Festival de Cine Africano de Córdoba-FCAT, Licinio Azevedo nos concedió una entrevista acerca de su primer largometraje de ficción, VIRGEM MARGARIDA, seleccionado en competición. La película, ambientada en Mozambique justo después de su independencia, pone en escena un campamento donde todas las prostitutas del país han sido llevadas por el gobierno revolucionario con el fin de reeducarlas y convertirlas en nuevas mujeres.

Branwen Okpako y Licinio Azevedo en los aperitivos de cine del 9ºFCAT
Branwen Okpako y Licinio Azevedo en los aperitivos de cine del 9ºFCAT

FCAT ¿Podrías presentarnos brevemente tu película?

L.A. Esta película esta basada en un hecho real, y los personajes están inspirados en personajes reales también. Es una historia que ocurrió tras la independencia del país, cuando los libertadores llegaron al poder. El gobierno revolucionario cargado de buenas intenciones y grandes ideales, pretendía crear a “el nuevo hombre”. Entonces unas de las primeras iniciativas fue la de recoger a las prostitutas de las ciudades y llevarlas a centros de reeducación, en plena selva, en uno de los lugares mas alejados posibles de la ciudad, para transformar a estas mujeres en personas nuevas. En uno de esos campos, con unas 700 prostitutas, fue internada una campesina adolescente que había ido a la ciudad para comprar el ajuar para su boda, no llevaba documentación de identidad y se la llevaron. Es la historia esta virgen en medio de esas 700 prostitutas en plena selva. Una de las grandes ventajas que tenía Margarida es que era campesina y conocía la selva  mientras que las otras eran mujeres de ciudad`, por lo que se convierte en una especie de líder de las otras y…lo que pasó es que murió después de eso. Básicamente es la historia de esta mujer y de su  relación con las prostitutas y mujeres cuidadoras del Centro de Re-educación, antiguas combatientes campesinas.

FCAT Sabemos que has hecho muchos documentales en tu carrera, incluso uno con esta misma temática. ¿Por qué te decidiste esta vez por una ficción?

L.A. Básicamente hago documentales y eso para mi es importante por dos motivos, varios motivos, uno de ellos es que me llevó a conocer todo el país y descubrir muchas historias. Hace unos años hice un documental sobre Ricardo Range, que es un gran fotógrafo Mozambiqueño (…) él me mostró una fotografía de dos militares después de la independencia escoltando a una prostituta, en minifalda, bonita, para llevar al Centro de Re-educación. A partir de esa fotografía hice un documental titulado “La última prostituta”, con entrevistas, básicamente muy clásico, al contrario de lo que acostumbro a hacer. Con entrevistas con   mujeres que habían sido internadas en el  Centro de Re-educación y con “comandantes” de esos centros y fue ahí donde conocí la historia de la virgen Margarida y de cómo murió. El personaje de Margarida es como un documental, solo existe su historia, no hay una presencia real, pues ella está muerta. A partir de eso pensé que era una historia muy fuerte y decidí hacer una ficción. 

Instante de la película de Mozambique "Virgem Margarida"
Instante de la película de Mozambique “Virgem Margarida”

FCAT Tenemos una pregunta acerca del casting porque hay muchas mujeres en “tu ficción”. ¿Puedes explicarnos un poco el proceso de selección? Sabiendo que en Mozambique no hay una gran tradición de cine de ficción

L.A. En Mozambique casi no tenemos actores de cine, tenemos actores de teatro pero yo tengo ciertas dificultades trabajando con actores de teatro, es más difícil, prefiero trabajar con personas que no tengan experiencia. Fue un casting bastante largo (…) de cientos de personas. Las actrices principales son bailarinas, dos bailarinas,  luego está el papel de virgen Margarida que lo hizo una estudiante y algunos actores de teatro callejero, que hacen actuaciones en las calles. El trabajo fue bien porque no soy un director autoritario, dejo expresarse a la gente, con un mismo diálogo, doy una cierta libertad para adaptar ese diálogo a su forma de hablar y ellos contribuyeron mucho en la realización de la película.

FCAT …Hay mucha complicidad entre ellas…

L.A. Una de las grandes ventajas de rodar documentales es encontrar localizaciones, nosotros  rodamos en escenarios naturales…, necesitaba una cosa casi imposible de conseguir en Mozambique, un rio donde se pudiesen bañar cien mujeres. En Mozambique todos los ríos tienen cocodrilos, pero yo conocía un solo río donde no había cocodrilos porque en su día filmé un documental que se titulaba “A Ponte”. Estuve un mes en una zona de montaña acampado junto al río, la corriente era muy fuerte, por eso no había cocodrilos, los había unos 2 kilómetros mas abajo. Aún sabiendo que allí no había cocodrilos filmé la escena muy rápido porque tenía miedo de que algún cocodrilo mas osado viendo tantas mujeres bonitas desafiase la corriente y fuese hasta la zona de rodaje…

FCAT  Aún no has mostrado esta película en Mozambique, en esta película tienes una mirada crítica de este periodo post-independencia, el cual apenas se cuestiona…

L.A.…yo soy crítico ahora, pasados casi 30 años, en aquella época pensaba que aquello funcionaba; el hombre nuevo, la transformación de las personas, el problema que tenía sentido para mi no era político, sino que era un drama humano. Cuando todos esos proceso por muy bien intencionados que fueran, siempre hay una persona, un hombre que tiene el poder absoluto, y más aún en plena selva, aislado, alejados de las ciudades, de los centros de poder. Es la historia de estos individuos involucrados en ese contexto, no tanto del proceso político.

FCAT ¿Por qué hay más tradición de documental que de ficción en Mozambique?

L.A. Mozambique tiene una historia ejemplar en términos de política cinematográfica. Tras la independencia el primer instituto que se creó fue el Instituto Nacional de Cinematografía, porque y durante la guerra de independencia que duró mas de diez años, hubo varias iniciativas de equipos de rodajes extranjeros que iban a Mozambique a filmar documentales sobre la guerra de independencia, y después esos documentales eran mostrados fuera, consiguiendo muchos apoyos para la lucha por la independencia. Entonces el gobierno optó por una política de promoción de documentales, por un lado era más barato y por la necesidad del pueblo, de que los mozambiqueños consiguieran información, porque el colonialismo utilizaba mucho la cuestión de las tribus y las lenguas para dividir el país, pues Portugal era la presencia unificadora, Mozambique no existía como tal…y la idea del gobierno, el gran trabajo que se hizo fue el noticiario de actualidad, no había televisión, era un noticiario semanal que se llamaba Kuxa Kanema y que era mostrado, en la época había muchos cines, en todo el país a la vez. La idea era mostrar el país a sus habitantes, para que lo mozambiqueños del norte supieran que formaban parte de un  país que tenía otras lenguas, otras culturas. Entonces se creó una escuela de documentales, que fue evolucionando, perfeccionándose…En el Instituto del cine se hacía un trabajo muy clásico, pero luego cuando comenzamos con las empresas independientes empezamos a hacer cosas más creativas, mezcla de documentales con estructura de ficción. El documental evolucionó y Mozambique fue pionero en esa época, en la actualidad la gran potencia de la industria del cine es África del Sur, durante el Apartheid los sudafricanos no hacían cine.  Mozambique era entonces un ejemplo en la región, el documental tiene mucha fuerza en África austral, al contrario de los países francófonos que hasta  hace poco solo hacían ficciones, en  Zimbabue, Namibia, África del Sur se hacen muchos documentales.

Fotograma del filme mozambiqueño Virgem Margarida
Fotograma del filme mozambiqueño Virgem Margarida

FCAT ¿Qué piensas sobre el nuevo cine de ficción que se está realizando en Mozambique?

L.A. Sobre el cine de ficción, no sé, aun no sé. Uno de los grandes problemas es el mercado en Mozambique, y principalmente es la falta de financiación. Nosotros conseguimos hacer, por tener bastante experiencia, muchos documentales ya que nuestras películas se mostraban en televisiones principalmente europeas. Tenemos acceso a fondos internacionales, que nos permite hacerlas. En la actualidad Mozambique no tiene ninguna política en relación al cine, no hay financiación interna. Por ello los jóvenes tienen dificultades, si  existen es gracias al AMOCINE (Asociación Mozambiqueña  de Cine) que creamos hace unos años y  que hace pequeños cursos y que a veces ha conseguido fondos que dan la posibilidad de hacer películas muy baratas. Ahora hay algo nuevo que no se sabe muy bien cómo va a evolucionar, si no hay una política cultural clara que apoye el cine Mozambique no tiene futuro.

FCAT Pero, ¿En Mozambique se pretendía cambiar la ley del cine?

L.A. Si que fue discutida, pero de qué sirve una ley del cine si no hay dinero para el cine. Ley siempre hubo pero ahora fue reformada, básicamente todo sigue igual.

FCAT Volviendo a la película, estuvo en el festival de Toronto, ahora está en Córdoba, vais a ir a Londres, Dubai,…¿está teniendo una buena acogida en los festivales? ¿Cuando se estrena en Mozambique?

L.A. En Mozambique no sé, no hay festivales de ficción. Prácticamente no tiene sala de exhibición, apenas dos o tres salas pequeñas. Presentar la película es más una formalidad que otra cosa. La idea del productor Pedro Pimenta es primero exhibir la película en varios festivales en el extranjero y solo después hacer un estreno diferente en Mozambique. Mostrarla fuera de las salas de cine, en centros culturales, en varios lugares al mismo tiempo, si no no tiene mucho sentido. Normalmente se hace un estreno con invitados y  después la carrera de la película acaba o va a la televisión.

FCAT ¿Crees la película va a ser distribuida comercialmente en Mozambique?

L.A. En Mozambique no tiene distribución, no tiene sentido. Nosotros damos las películas a las televisiones aunque no tenga mucho sentido. Creo que a mediados del próximo año pasará la película por televisión, y es ahí donde el público del país tendrá acceso a la película.

FCAT ¿Tu próximo proyecto va a ser documental o ficción?

L.A. Los documentales nunca paran, hay siempre muchos proyectos, el problema es conseguir financiación. Regreso, este mismo viernes, para documentarme sobre un encargo que me salió por “A virgem Margarida” porque unos de los grandes inversores internos en Mozambique son las ONGs, Naciones Unidas, organizaciones internacionales. Cuando la película estuvo en Toronto había mucha información en internet, las personas estaban muy informadas, todos, los que deben y los que no deben y entonces me invitaron para hacer un documental sobre niñas jóvenes, matrimonios prematuros…pero mi gran proyecto en este momento, que lo tengo en la cabeza, está basado en un libro que escribí, titulado “o comboio de sal e açucar” (el tren de sal y azúcar). Es una historia que pasa durante la guerra, de un  tren que tarda 3 meses en hacer un trayecto de 500 kilómetros porque estaban combatiendo y construyendo la línea a la vez. Una historia de amor y guerra, ya lo tengo escrito, hay productores interesados, vamos a ver, solo que será más cara, una película de guerra, con trenes,…, si para “Virgem Margarida” necesité 10 años para esta serán 15 o 20 años.

 

 

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